Elegir un resorte de gas no es complicado, pero un error de 10 mm en la longitud o de 100 N en la fuerza hace que la tapa no abra, no cierre o se rompa la bisagra. En esta guía te explicamos, en cuatro pasos, cómo identificar el resorte que necesitas, tanto si sustituyes uno existente como si diseñas una aplicación nueva.
1. Mide la longitud extendida y la carrera
La longitud extendida es la distancia entre los centros de las dos fijaciones con el resorte totalmente abierto. La carrera es cuánto recorre el vástago entre abierto y cerrado. Si tienes el resorte viejo, mídelo extendido de centro a centro de los terminales; si está desmontado y sin gas, extiéndelo a mano.
Regla rápida para aplicaciones nuevas: la longitud extendida suele ser aproximadamente el 55–60 % de la longitud de la tapa, y la carrera unos 2/5 de la longitud extendida. Por ejemplo, para una tapa de 800 mm, un resorte de 450–480 mm con 180–200 mm de carrera es un buen punto de partida.
2. Identifica la serie: 6/15, 8/18, 10/22 o 14/28
Las cifras son los diámetros en milímetros del vástago y del cilindro. A mayor diámetro, más fuerza admite el resorte:
- 6/15: 50–400 N. Tapas ligeras, armarios, ventanas de caravana.
- 8/18: 100–700 N. Portones de furgoneta, capotas, compuertas de autobús.
- 10/22: 100–1.200 N. Capós de camión, cabinas basculantes, bodegas de autobús.
- 14/28: 500–2.500 N. Laterales de remolque, plataformas, maquinaria pesada.
Si sustituyes un resorte, la serie te la da el diámetro del cilindro: mide con un calibre y compara con 15, 18, 22 o 28 mm.
3. Calcula la fuerza en newtons
La fuerza grabada en el cilindro (por ejemplo "350N") es la fuerza de extensión con el vástago fuera. Para calcularla en una aplicación nueva necesitas el peso de la tapa, la distancia del centro de gravedad a la bisagra y la distancia del anclaje del resorte a la bisagra. La fórmula simplificada para dos resortes es:
F (N) = (peso en kg × 9,81 × distancia al centro de gravedad) ÷ (distancia del anclaje × 2) × 1,1
El factor 1,1 da un 10 % de margen para que la tapa abra sola al final del recorrido. Si prefieres no calcular, envíanos peso, medidas y una foto y te devolvemos la referencia exacta.
Ojo: un resorte demasiado fuerte es tan problemático como uno flojo: la tapa da un golpe al abrir, cuesta cerrarla y las bisagras sufren. Si dudas entre dos fuerzas, elige la menor y, si hace falta, súbela con nuestro servicio de recarga.
4. Escoge los terminales y la fijación
Los resortes de gas se sirven con rosca en cada extremo (M6 en 6/15, M8 en 8/18 y 10/22, M10 en 14/28) y sobre ella se monta el terminal: copa de rótula (la más habitual, se engancha en un espárrago de bola de 10 o 13 mm), ojal (montaje con pasador) u horquilla. Elige el mismo terminal que tenía el resorte original y comprueba el diámetro de la bola del soporte. Todos los terminales y soportes están en accesorios para resortes de gas.
Consejos de montaje
- Monta siempre el resorte con el vástago hacia abajo en posición cerrada: así la junta queda lubricada por el aceite interior.
- No pintes ni engrases el vástago; cualquier partícula daña la junta.
- En ambientes con sal, lavado a presión o productos químicos usa la versión en acero inoxidable AISI 316.
- Si la tapa pesa más de 20 kg o hay personas debajo, añade un kit de seguridad que retenga la tapa si el resorte falla.
¿Tienes la referencia del resorte que quieres sustituir? Búscala en resortes de gas o escríbenos a sales@mcnaughtans.es con una foto del cilindro.